Columna escrita por Víctor Grimblatt, Director Ejecutivo y Gerente General Synopsys Chile Innovation Center, empresa socia del Club de Innovación, en el marco del Día de la Creatividad y la Innovación 2024.
Estamos ante una nueva era dominada por la inteligencia, en la que la inteligencia artificial y las tecnologías inteligentes se integran a la perfección en el tejido de nuestra vida cotidiana, creando entornos en que la inteligencia es omnipresente e interconectada. Una nueva era impulsada por chips de silicio de alto rendimiento y cantidades exponencialmente crecientes de contenido de software.
Synopsys está a la vanguardia de esta nueva era, desarrollando las tecnologías más avanzadas del mundo para diseño de chips, verificación, integración de IP y seguridad de software y pruebas de calidad. Nuestras innovaciones ayudan a nuestros clientes a crear y sorprendernos con productos cada vez más increíbles e innovadores.
Mantenerse a la vanguardia en esta era dominada por la inteligencia omnipresente, representa un desafío gigantesco no solamente para Synopsys, sino que para todas las empresas y ese desafío es cómo mantener y potenciar nuestra capacidad interna de innovación.
Sin duda, hay múltiples maneras de acercarse a ese objetivo. Para nosotros, trabajar directamente con las universidades, tendiendo puentes entre la academia y la industria para crear nuevas oportunidades de innovación y colaboración es una de ellas. Además de proyectos de investigación conjuntos, realizamos cursos y academias de diseño de circuitos integrados digitales en distintas universidades chilenas y latinoamericanas y en los cuales todos los instructores son colaboradores de Synopsys Chile. Estos programas junto con abordar la brecha de talento que existe hoy en el campo de los semiconductores, potencia también a nuestros propios ingenieros, ya que, poniendo la base teórica y práctica de nuestro trabajo bajo la lupa de los estudiantes, nos hace contemplar lo que sabemos desde perspectivas frescas y entender que lo que hay por aprender es infinito.
Otra manera y tal vez la más relevante, es abrir espacios e instancias para presentar y discutir los proyectos y las ideas en que cada uno de manera individual o en equipo se encuentra trabajando. Nos parece una excelente forma de validar una idea o eventualmente encontrarle el punto débil, revisarla y volver sobre ella. De pronto, esa simple idea, que se convierte en un algoritmo y luego en código, puede llegar a tener un tremendo efecto en, por ejemplo, la reducción del consumo de energía, la testabilidad o alguna otra característica del circuito en cientos de miles de dispositivos electrónicos. Prácticamente todos los chips digitales que existen hoy en el mundo, incluidos aquellos en el dispositivo en que están leyendo esta columna, pueden contener esa innovación. Y es muy probable que esa innovación haya sido creada usando ese algoritmo bosquejado en alguna sala o en algún vidrio de un cubículo de Synopsys Chile.
