Opinión Pía Larrondo, UAI: «La innovación como eje clave para la construcción de un mundo sostenible»

Pía Larrondo, Encargada de Innovación, Facultad de Ingeniería y Ciencias, Universidad Adolfo Ibáñez.

Chile y el mundo buscan frenéticamente encontrar respuestas a inmensos desafíos que afectan de manera crucial a la humanidad y a toda forma de vida en el planeta. Tanto así, que los modelos de crecimiento económico y social establecidos parecen estar perdiendo legitimidad, cuestionándose los equilibrios y acuerdos previamente alcanzados e impulsándonos, a pasos acelerados, a hacernos cargo de diseñar activamente nuestro futuro.

En este contexto, las nuevas tecnologías tienen un rol protagónico. La ingeniería y las ciencias tienen la oportunidad de liderar las grandes transformaciones y soluciones a desafíos que serán cada vez más complejos y críticos. Históricamente, la relación academia-industria se ha movido desde una lógica de tipo “technology push”, donde las tecnologías disruptivas que se generan en la universidad van hacia el mercado. De forma complementaria, a través del “market pull”, la innovación es impulsada por el mercado o la demanda, y está orientada a resolver necesidades insatisfechas de clientes o mercados específicos.

Considerando que ninguna es mejor que la otra, y dependiendo del contexto, ambas pueden ser exitosas creando valor y diferenciación a partir del conocimiento y tecnologías generadas, como Universidad trabajamos de ambas maneras, ya que generan una sinergia muy potente al retroalimentarse mutuamente. Conocer más de cerca las necesidades insatisfechas nos inspira para generar tecnologías disruptivas. Por otro lado, aquellas empresas u organizaciones que se acercan con un desafío concreto pueden además ser los primeros en conocer lo que se está generando en el interior de los grupos de investigación.

Parte de los desafíos que aún falta por resolver es la generación de confianzas, donde se maneje un lenguaje en común. Entender que los tiempos de investigación y desarrollo en las universidades no son los mismos que requieren las empresas y, por lo mismo, alinear las expectativas entre las partes es tarea fundamental. La cercanía que debiera existir entre la academia y la industria, será capaz de potenciar el I+D y aumentar el bajo porcentaje de inversión del PIB en esta materia.

El área de innovación de nuestra Facultad tiene tres grandes pilares en investigación, en academia y en el ámbito social. Uno de nuestros proyectos destacados es Alicanto Labs, de los académicos Eduardo Moreno (Facultad de Ingeniería y Ciencias) y Marcos Goycoolea (Escuela de Negocios). Tras años de análisis sobre planificación minera en minas a cielo abierto en 2015, con apoyo del proyecto de Corfo, Ingeniería 2030, comenzaron a proyectar esta investigación -inicialmente concebida con fines académicos- hacia una oportunidad de negocio y de mercado. 

En 2016, ambos investigadores se adjudicaron el proyecto FONDEF “Tecnologías de optimización en gestión de proyectos para la resolución de problemas de planificación minera estratégica”, que permitió que la tecnología fuese desarrollada con fines comerciales. La empresa australiana Deswik estuvo interesada en la tecnología, que fue licenciada a esta compañía y actualmente está en fase de comercialización internacional. Adicionalmente, los académicos formaron la empresa de base tecnológica Alicanto Labs, que presta servicios de consultoría especializada en base al know how y a los desarrollos tecnológicos generados en la UAI.

Dentro de la innovación académica y social, el proyecto Escuela Mina Planta -ubicado en Chancón, Rancagua, y financiado por el Gobierno Regional de O´Higgins, a través del concurso Fondo de Innovación para la Competitividad 2016, 2017 y 2019- busca establecer un laboratorio natural minero con actividades prácticas para estudiantes de liceos técnicos mineros de esa región y para alumnos y alumnas de la UAI. La ejecución de esta iniciativa -liderada por el académico Miguel Herrera (Facultad de Ingeniería y Ciencias)- comenzó en 2017 y a la fecha se han atendido a más de 1.250 estudiantes del rubro, con un 33% de participación femenina. 

La Escuela Mina Planta ya no es solo un centro educacional minero, sino también uno de educación, innovación y transferencia tecnológica para la zona. Actualmente se están ejecutando programas asociados a la implementación de la economía circular en la educación minera; al desarrollo de tecnología inteligente para la seguridad minera; a la implementación de una tecnología móvil para la concentración de oro; y a un estudio técnico-económico para la explotación de recursos.

Nuestra misión como Facultad de Ingeniería y Ciencias UAI es liderar la construcción de un mundo sostenible, a través del desarrollo y la transferencia de conocimiento científico y tecnológico. En esa línea trabajamos, para aportar con proyectos de calidad, que impacten y contribuyan a la sociedad en un contexto de cambios vertiginosos y nuevos desafíos.

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