Para el plantel, esta membresía es importante porque manifiesta la intención de llevar las innovaciones y emprendimientos institucionales más allá de la sala de clases.
30 de mayo. En las universidades ya no basta con hacer docencia o publicar papers en journals científicos y ellas, que desde siempre han sido fuentes de conocimiento, están ampliando su radio de acción para ser, ahora, también fuentes de innovación y transferencia tecnológica.
Este es el escenario que explica los motivos detrás de la decisión de la U. Mayor, a través de su Dirección de Gestión Tecnológica y Emprendimiento, para sumarse como nuevo socio del Club de Innovación (cosa que nos tiene muy felices, por cierto).
Vamos al curriculum. Fue en 2024 cuando el plantel creó la Dirección de Gestión Tecnológica Innovación y Emprendimiento (DGTIE). ¿La idea? Adaptarse a los nuevos tiempos, según nos cuenta Nancy Fuentes, su directora y rostro visible.
En el organigrama institucional, la DGTIE quedó alojada dentro de la Vicerrectoría de Investigación, el mejor lugar donde podría estar, ya que, desde allí opera como un puente entre el plantel y el mundo exterior, transformando el conocimiento que sale de los laboratorios en proyectos concretos en beneficio de la sociedad. La DGTIE tiene dos líneas de trabajo: Gestión Tecnológica e Innovación y Emprendimiento.
En este contexto, esta incorporación «es importante porque manifiesta la intención de la Universidad de llevar las innovaciones y emprendimientos desarrollados por parte de nuestros estudiantes, académicos e investigadores, e incluso exestudiantes, más allá de los laboratorios y salas de clases», nos dice Fuentes.
La DGTIE opera como una «ventanilla única» para todos los procesos de transferencia tecnológica de la U. Mayor:
- gestionando los procesos de protección intelectual,
- articulando el desarrollo de desafíos tecnológicos entre academia-industria-gobierno y
- administrando el portafolio de tecnologías institucional.
Ejemplos hay varios, incluyendo un sistema de monitoreo satelital de la costa chilena, un simulador de bosque nativo o las celdas solares obtenidas a partir de material reciclado, todos los cuales fueron proyectos desarrollados «in-house».
«Conectarnos con necesidades y oportunidades que surjan desde el sector empresarial abre posibilidades mucho más concretas de desarrollos de innovación abierta, por ejemplo, y con ello, de dar soluciones que impacten de manera significativa en ese contexto», puntualiza la directora.
Conoce más sobre el trabajo de la U. Mayor en el campo de la innovación y la transferencia tecnológica en su web y redes sociales.
